SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN: MITO O REALIDAD

Hoy en día se habla mucho acerca de la sociedad de la información. Otros más aventureros hablan de una sociedad del conocimiento, algo muy discutible. En todo caso se hace referencia al fácil acceso con que cuentan las sociedades hacía la información. Y esto tomado de la mano con el desarrollo y el auge de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Una revolución fuertemente representada por el Internet, con 500 millones de usuarios constantes. Ahora bien, hay que matizar. Por que este auge o revolución digital es también revolución geográfica. Porque se da en mayor cantidad y calidad en el Norte, y muy pobremente, o inexistente, en el Sur. De los 500 millones de usuarios, el 40% de ellos se encuentra en EE. UU. Y Canadá. Y esto contando que dicha región solo cuenta con el 5% de la población mundial. En el Sur, tenemos a la republica de Argentina con un porcentaje total del 0.6% de usuarios conectados a la Web. América Latina suma un total del 4% de usuarios en la red. Norte, 10; Sur, 1; nos ganan por goleada. Y aquí no hemos mencionado los países de Europa, ni nos pongamos hablar acerca de los países de África, América Latina, Medio Oriente, y otros, lugares que mucha de su población vive con un dólar diario. Ni hemos mencionado las respectivas desigualdades digitales existentes en cada país. Pero ¿Se ha hecho algo al respecto? Si. Nuestros preocupados defensores de la ONU y el Banco Mundial se han reunido para plantear programas que busquen solucionar esta desigualdad. Si bien no se espera llevarle las TIC a todos, si a la mayoría. En estas reuniones, también se han acercado a jugar, corrijo a trabajar, los representantes de los ocho países más ricos del mundo, el famoso y exclusivo G8. Grupo formado por los mismos países dueños de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, y de las antiguas también: ¡Caramba! Que coincidencia. Esperanzados en ellos, no se recibirá nada. No basta con llevar las maquinas, se necesita todo un proceso de educación y culturización. Solo obsérvese el caso del Gobierno salvadoreño que se ha unido a la lucha contra la injusticia digital. Su gran solución son cybercafes llamados Infocentros. Y ha practicado un plan de llevar computadoras a las escuelas del interior del país, en un centro de computación móvil. Permaneciendo en cada escuela en un lapso de más o menos una semana. El problema pasa cuando ni los niños, ni las maestras, ni los directores saben utilizar una computadora. El colmo se revienta cuando ni siquiera llega la luz a los pueblos o caseríos, cosa que ya ha pasado, y el “cybermovil” tiene que marcharse, porque hasta allá, ni la luz llega. Así que, el problema no solo es de llevar las tecnologías, sino de educación. Y resulta que este desarrollo de las TIC, debe ir de la mano, como siempre lo ha hecho históricamente, del desarrollo socioeconómico del país. Para, de esta manera, poder hacer comunicación, cultura y política de una manera más justa, digna y sana.
AISMELY LANDINEZ